viernes, noviembre 13, 2009

Les comparto Progreso monocorde 1, piano y música de su servilleta. El video está en blanco (negro), sólo como excusa para poder escuchar el audio. Es una toma ruda (rough cut).

jueves, noviembre 12, 2009

El imperialismo de la Razón, antes que del Estado

Con mucho gusto he venido leyendo opiniones sobre lo que nos aqueja en México. Recientemente leí, vía el blog de Heriberto Yépez,un escrito de Rogelio Guedea en el que señala lo que en su opinión es el mal en el que debemos concentrar nuestras fuerzas: no el imperialismo que viene del exterior, sino el imperialismo de Estado, el enemigo de México, nos dice, “es el Estado mexicano: corrupción, autoritarismo y represión”, los cuales, sabemos, están más que probados en los hechos de nuestra historia nacional. Es cierto, el Sistema no funciona, como un autómata gigante que se alimenta de los ciudadanos y los deja al margen. Pero aún las denuncias de ese tipo resuelven muy poco a través de la abstracción de los actores políticos y el enfrentamiento ideológico entre caras de la misma moneda. De cualquier forma celebro la opinión de Guedea, sobre todo porque está respaldada por actos de valentía ciudadana de su parte, como el haber denunciado actos de corrupción en la Universidad de Colima. Me quito el sombrero por algo que yo personalmente no he hecho en mi terruño y de lo cual debo aprender. Sin embargo me gustaría ahondar en las implicaciones de su análisis, no para exponerlo a él, que bastante ayuda con escribir lo que escribe para ponerlo a nuestra reflexión, sino para ver si por ahí podemos aumentar la reflexión hasta dar con más puntos en los que podríamos concentrarnos a nivel de individuos, que a final de cuentas somos los que componemos la nación (en todos los sentidos).

Guedea prosigue diciendo que los capos del narcotráfico han desafiado al Estado mexicano por reconocerlo como el enemigo del bienestar social y, “Hartos de tanta desvergüenza, y “teniendo con qué”, los narcotraficantes han decidido (ya lo hemos visto) no sólo hacerse venganza por su propia mano sino también, de paso, vengar al pueblo apaleado y ninguneado que es México”.

En un país donde la mayoría de la gente trabaja muchísimo y gana muy poco, las opciones ilegales se vuelven una opción atractiva (como peligrosa) y, de paso, una bofetada a las condiciones legales que no logran hacer justicia al esfuerzo de millones de individuos y familias que por años han sido abofeteados a su vez por las políticas interiores que nos autoconsumen, para el beneficio de los pocos. Sin embargo, la organización del narcotráfico es un espejo de la brutalidad histórica del estado mexicano. Los enemigos (estado vs narcotráfico, etc.), a punta de aprender a defenderse uno del otro, cada vez se van pareciendo más. Lo mismo pasó en la revolución mexicana, hace 100 años. Entrando en términos maniqueístas, en vez de tener una pugna en la que “el bien” le gana “al mal”, todo en los hechos se vuelve una pugna en la que “el mal” le gana “al mal”, es decir, el mal se agranda. Ese tipo de mal venimos arrastrándolo desde hace décadas, siglos (si nos remitimos a la apurada masacre de mexicanos de ascendencia española llamada independencia en la cual quedamos a merced de extranjeros con menos escrúpulos aún: ingleses y estadounidenses, y de lo cual nunca nos hemos repuesto, el imperialismo exterior). El narcotráfico con su violencia sólo ha venido a empeorarlo todo, y quizás, con ayuda del gobierno actual, muy pronto, a colapsarlo todo. De ahí que Guedea haga paralelismos con el 2010 y esa revolución que ya estamos viviendo. En efecto, el gobierno panista actual es la rama más nueva del porfiriato, que además ha engullido ciertas formas del priísmo, siendo los priístas quienes inicialmente replantaron ese árbol porfiriano tapando el ojo al macho con la violencia social solidaria (programas clientelares populistas como Solidaridad y los 70 años que ya sabemos, la corrupción, las persecuciones y el arribismo). Los perredistas, que pretendían ser la tala de ese árbol torcido, son ahora el abono involuntario por sus intermitentes vulgaridades que en comparación a veces hasta hacen ver sano ese árbol enfermo, retrasando con ello el progreso nacional.
Todos somos peras del mismo olmo.

El imperialismo del Estado mexicano para con los ciudadanos del país está hecho por ciudadanos, y es un reflejo de la vida nacional, no procede del Estado mexicano, o bien, el Estado mexicano somos todos, simplemente unos en estado más latente que otros, que ya pueden ejercer la violencia silenciosa del funcionario-sistema, o a punta de metralleta, o poniéndose por encima de los demás por sus creencias o ideas (como aquí tal vez hago), por mencionar sólo tres casos. Me parece riesgoso separar a la población civil del estado mexicano como dos instancias distintas, aunque así lo sintamos o, mejor dicho, lo suframos en la práctica. Seamos honestos primero hacia nuestros males, ya dije, todos somos peras del mismo olmo, a veces estamos arriba o abajo, según el olmo que nos toca.

¿Y cómo dar verdaderos frutos, como cambiar de árbol?

Trascendiendo al verdadero enemigo, no el Imperialismo del Estado mexicano al interior, que es un (d)efecto, sino al Imperialismo de la Razón en cada uno de nosotros, que es la verdadera causa. No abandonando la Razón, aclaro, sino su Imperialismo que lo avasalla todo desde las pasiones bajas. De ahí proviene el Imperialismo al interior, de todo tipo, el de los partidos, el del gobierno, el de las Instituciones. Me explico: Toda Razón desligada del Corazón, es Imperialismo de la Razón. ¿Pero en dónde está o qué es el corazón, ese extraño? (a los intelectuales les da escozor recordar que sí, en efecto, también tienen acceso al corazón, si sólo viniera con manual de uso, y me incluyo). Eso es lo que tenemos que buscarnos entre las bolsas, entre los planes, entre las pugnas. Los huevos, para decirlo educadamente, si sólo sirven a la razón, producen monstruos (o algo así decía un grabado que Goya nunca hizo).

Y que cada quien se remita a riñas familiares para encontrar razón en esto. Si sólo hay razón y no hay corazón en las situaciones que enfrentamos, estamos fritos (incluidos los huevos).

El mismo Vasconcelos, que tanto brillo dio a México, y quien seguramente es la figura intelectual más importante de nuestro México pre-post revolucionario, fue presa del Imperialismo de la Razón, al afirmar que la guerra contra el Porfiriato fue una guerra santa, justificable. No hay que tener miedo de enmendarle la página, incluso a quienes han hecho mucho más que uno y estuvieron en una situación de poder: Si las razones eran santas, la guerra no lo fue. Ninguna lo ha sido.

Qué pena que siguiéramos cayendo en anacronismos de este tipo en tiempos actuales (hasta Marcos lo entendió hace años). Después de Madero, y precisamente por haber sido la revolución un movimiento que en los hechos se basó en la violencia (en el asesinato masivo de mexicanos por mexicanos, en el rencor y en la venganza, ya ni siquiera ideológica, sino acaso “tripalógica”, la “lógica” de la tripa, por decirlo de una manera poco elegante) es que nuestro México carece de paz social. Es imposible que obtuviéramos un México de alto carácter cuando los medios con los que se obtuvo la anhelada revolución fueron de tan bajo carácter: la matanza y la división, ni más ni menos. En el programa de televisión en que Vasconcelos defendió hacerle la guerra santa al porfiriato por sus atropellos al pueblo de México, primero se justificó recordando que Obregón (quien le dio la verdadera gran oportunidad a Vasconcelos) era el más inteligente de los estadistas que hasta entonces había tenido el país, pero ríe nervioso al recordar también a toda la gente que Obregón fusiló y exterminó. Se ahorró las patadas al pesebre. Fue más valiente en su “Breve Historia de México” en donde el mismo Vasconcelos, más joven o más viejo, según se quiera ver, vapulea y descalifica a Morelos y a todos los mexicanos ilustres de esas épocas de falsa gloria como a viles sanguinarios que no tuvieron piedad cuando fusilaron a cientos y cientos de prisioneros mexicanos que peleaban en el “bando opuesto”, y deja claro que la historia militar de nuestro país desde sus inicios ha sido una vergüenza, por la falta de verdadero carácter de sus generales (con la conocida excepción de Felipe Ángeles). Al pragmatismo del viejo-nuevo Vasconcelos, aunque lograra el mayor avance educativo en la historia de México y a quien todavía le debemos mucho, le faltó el valor del corazón para dejar de creer en la efectividad que tuvo la guerra de revolución, donde la valentía a final de cuentas estuvo al servicio de la barbarie. El pri siguió abriendo esa herida, que hoy está más abierta con el gobierno actual.

Valentía y barbarie (por rebajarse a lo mismo que sus agresores)= Pancho Villa;
Cobardía y barbarie = El porfiriato, los 70 años del pri, y nuestro gobierno actual.

Al menos Pancho Villa tenía huevos. Pero también los creen tener los sicarios. Qué buen desmadre nuestro nuevo México de cobardes con huevos (y aquí me refiero exclusivamente a quienes usan las armas de fuego para eliminar a sus “contrarios”, y a quienes reducen presupuestos de educación y cultura y a los funcionarios de alto nivel que en colusión con las comadrejas del poder abusan del mismo y negocian en lo oscurito para ejercer medidas arbitrarias en su provecho y en detrimento de las garantías individuales de los mexicanos).

Volviendo al corazón, no voy por el camino de decir que se encuentra en la religiones, en los dogmatismos, donde lo debemos encontrar, puesto que los dogmas son producto también del Imperialismo de la Razón, y la mayoría de los déspotas de este país profesan alguna religión dogmática, perdonando el pleonasmo. En la práctica las religiones, por sus prejuicios de pertenencia, de tribu, han sido tan problemáticas para que los individuos encuentren el corazón verdadero, como lo han sido los partidos políticos. Sin embargo, para no desinflar de un plumazo toda la historia de las religiones, no debemos pasar por alto que, aunque en la mayoría de los casos las religiones son enfermedades adquiridas al nacer (Yépez dixit), culpar a los católicos y otros religiosos por no haberse podido defender del dogma a tiempo es un tanto difícil, y más difícil aún esperar que millones se conviertan de la noche a la mañana a una vida laica, respetuosa de todos dejando atrás su nacionalidad religiosa. Con eso tenemos que remar. Millones de personas religiosas, a pesar de los problemas psicológicos que sus creencias les (o mejor dicho, “nos”, porque yo soy ellos también) crean, se imponen o mejor dicho como pueden se adaptan a los dogmas y son capaces de dar amor, limitado eso sí cuando se trata de aceptar plenamente a los demás, pero no por ello debemos pasar por alto que es la base de la población mexicana, los católicos, y que por ahí el gobierno actual los tiene tomados de los, principios que dicen seguir ellos también (y aquí vemos como la madeja de mi artículo se va pareciendo a la vida interior mexicana). No entraré en lo imposible que le ha resultado a las huestes religiosas mexicanas seguir los elevados preceptos de sus profetas, que en muchos casos, entiendo, tienen que ver con mirar a los demás con el corazón abierto. En la práctica nada más contrario a eso, si tomamos por ejemplo la misoginia de las grandes religiones de occidente, y en especial lo misóginos que somos en nuestra sociedad mexicana.

(Quienes amen su religión por encima de todo al menos pueden dar una ojeada al libro “Anatomy of the Spirit”, de Carolyn Myss, para que aquellos que nunca la dejen al menos entiendan los paralelismos que la suya tiene con todas las demás religiones que han negado, para así, ¡al menos! encontrar la empatía, la expansión y la compasión reales). No me importa contradecirme aquí, cada quien crea lo que cree que es sagrado. Somos libres de eso, para bien o para mal.

Para seguir explorando el camino o las posibilidades del corazón a través de lo que se nos vende como la solución (la religión), pensemos en Wittgenstein cuando habló de las palabras y sus significados como juegos en los cuales se está o no de acuerdo, el significado de las palabras es un juego en el que cada quien prácticamente tiene un juego diferente en mente cuando se piensa que se habla de lo mismo, de ahí la dificultad de la comunicación real, sobre todo en estos temas. Y creo que esto le pasa tanto las religiones como al ateísmo militante, que se ocupan de la palabra Dios sin tomar en cuenta la evolución del término (aunque sólo una minoría se esté moviendo para adelante en ese aspecto). El juego-palabra “Dios” es una idea que evoluciona (como también evoluciona la misma palabra “evolución”). Y curiosamente tanto las religiones organizadas y los evolucionistas han estado perdiendo mucho tiempo y energía restaurando o combatiendo el significado antiguo del término, utilizado aún por la masa de gente que pone fuera de sí mismos la salvación, la redención, las esperanzas. Nietzche, creo yo, declaró la muerte no de la palabra Dios, sino del uso antiguo del término, insostenible todavía hoy tras casi dos mil años de incongruencias entre el dogma y los hechos perpetrados por personas religiosas y no religiosas (hasta la fecha ver los EUA vs ISLAM, Israel vs Palestina y tantos etcéteras. Los nazis mearon fuera del hoyo malinterpretando a Nietzsche con la idea del SuperHombre, y todo por problemas con el ego adolorido de los que luego se volvieron nacional socialistas, hitlerianos, pre calderonistas, en fin, así de sencillo el origen de esa brutal tragedia. O bien, es posible que la declaración de Nietzsche se refiriera a la muerte de su Dios interior por desánimo existencial ante lo exterior, Osho dixit, (corran intelectuales)).

Sea como sea, el mismo Richard Dawkins, profeta del ateísmo, fustiga al mundo por dejarse manipular por las religiones, lo cual celebro (todas las guerras sucias que los eua han hecho y siguen haciendo han sido avaladas por la población religiosa conservadora, católicos y cristianos manipulados vilmente a través de su Dios), pero lo celebro con reservas porque luego Dawkins cae en los separatismos que él mismo critica, y es selectivo en sus juicios; critica a las masas por creer en un Dios creador, pero perdona a Einstein por nombrar a Dios en los mismos términos (en sus ya célebres frases), ya que, acota Dawkins, “Einstein lo hizo desde su ateísmo”. En una conferencia Dawkins clama que la ciencia es un Dios mayor que el Dios de las religiones, lo cual es muy gracioso. Si el ateo más “sobresaliente” no está peleado con utilizar el término Dios, ni para bromear, no veo por qué yo no lo pueda usar para justificar una nueva forma de entender las posibilidades del corazón, lo que además ni siquiera es idea mía. La vanguardia científica, y la mística/chamanismo (aunque le cree sospechas a la ciencia oficial de vanguardia que Dawkins acepta y a las religiones decimonónicas por igual), se han enlazado para no volverse a separar. No las religiones y la ciencia de vanguardia real en sí, sino la mente-corazón, creadora de todas las cosas: La conciencia (ver David Bohm o Jacobo Grinberg sobre la verdadera naturaleza de la materia que puebla el mundo, o bueno, la Matrix, si tan solo la hubieran hecho unos Wachowskis menos pistoleritos, pero bueno). Somos unos hijos de la Conciencia, de nuestra propia conciencia Creadora. Es decir, la Conciencia de cada uno es un Dios creador, ya sea menor o mayor, según nuestra amplitud interior, nuestro nivel de vibración, o como le queramos llamar. Recordemos que vemos el mundo no como es, sino como somos en tal o cual momento, por eso la gran variación de nuestros puntos de vista sobre el mundo. Pero decía, volviendo al futuro, que a través de la conciencia movemos energía e información, Creamos cosas con la fibra de la que están hechos los sueños (Shakeaspeare reloaded). En la medida en que nuestra conciencia se amplíe, empezaremos a obrar cada vez más con el corazón, en amor, y las palabras Revolución y Dios entonces darán un salto cuántico y podremos aspirar a la Unidad (chin, creo que he dado una idea al PRD para refundar su partido en el año 2017).

Este movimiento de ampliación de conciencia, si tenemos suerte, llevará a millones de católicos a dejar la creencia de que Dios está afuera, y llevarán la idea renovada-evolucionada de Dios al interior de sí mismos, sin tanto precepto, más puros, menos antinaturales y más cercanos a la verdadera compasión y poder reales, con lo que, por primera vez podrían apreciar a todos los que son diferentes también como Dioses, cada uno en su persona, con un elevado respeto por "todos los demás", ateos, cristianos, musulmanes, homosexuales, indígenas, divorciados, artistas, en fin, todos los grupos que la mayoría de los católicos segregan(mos) en la práctica. (¿Será posible también una renovación de este tipo en el Islamismo? Oj alá que sí.)

La Razón intenta esquematizarlo todo, como hago aquí yo, como hizo Guedea con más humildad, tan lejos ya de mis perogrulladas. Me detengo aquí a pensar que mis nociones de unidad, aunque bien intencionadas, tal vez provengan de una supuesta evolución de mis antiguos motivos religiosos más íntimos, aún después de una negación conciente a seguir practicando un antiguo catolicismo para ir pasando a un posible chamanismo en ciernes, un budismo mal informado, o tal vez, snif, un mero chamaquismo. Pues bien, desde mi chamaquismo quiero ir más allá de Vasconcelos, que avalaba una guerra santa. La muñeca rusa de los desencuentros al interior de nosotros mismos es compleja, porque así lo ha querido no Dios, sino la Razón, que crea categorías para todo, lo divide todo, lo problematiza todo, ayudado también, faltaba más, por los restos dañinos de los dogmas de la religión. Más que certezas quisiera yo buscar formas para que lográramos (yo) una Conciencia de Unidad, de que todos somos la misma cosa, el mismo milagro, el mismo acertijo. Y cuando estamos en la mente alejados del corazón, juzgando y catalogando en el Imperialismo de la Razón, nos alejamos de esa verdad, de esa Unicidad, y es ahí donde podemos hacernos mucho daño, aunque en teoría lo merezcamos o lo merezca el Estado o en quien estemos proyectando los males de la nación, que somos todos. Según el Tantra, salimos de la unidad porque la mente no puede habitar el presente. Si viviéramos la vida, cada momento, en el Presente, la mente no tendría oportunidad de nada, no tendría oportunidad de separarnos, de creernos diferentes unos de otros, de empezar a creer que somos islas, cuando en verdad somos todos parte de lo mismo, del mismo sueño, de la misma mente, de la misma ilusión.

Estoy hablando en los términos más idealistas, sobra decir, cual debe ser en el papel, que lo permite todo y de donde surgen muchos cambios. La energía aplicada a la información Crea cosas, eventos.

La psicología profunda es el inicio a ese camino de regreso a la Unidad. Es un paso necesario, develar nuestros patrones mentales, nuestros traumas, nuestras dependencias infantiles, pero siempre para limpiar el camino para llegar a actuar con el corazón, para estar Presentes en el aquí y el ahora. Por eso espero con gusto el próximo libro de Heriberto Yépez, sobre la mexicanidad a nivel psicológico.

En la medida en que sigamos enfrentándonos al otro, al Estado, al que está en el exterior, estaremos en el mismo rezago de los religiosos que aún consideran que el Dios está allá afuera, o de los evolucionistas que no le dan su valor creador a la conciencia, en vez de entender que somos todos, cada uno, un Dios Creador que desde adentro participa del todo, de la Unidad. Creamos desde el Interior, no desde el exterior. Nos cuesta entender esto porque a la vista, los sentidos nos dicen que afuera es donde suceden las cosas. Ayudémonos primero de la psicología para limpiar ese interior creador, y aplanemos con ello nuestro paisaje interior para el día en que técnicas no religiosas como el tantra se expandan masivamente para liberarnos de tanto ego y tanto sufrimiento.

Intentemos a toda costa elevar nuestro ser interior por encima del odio y de la venganza, algo nada fácil desde nuestra perspectiva actual, que en sus capas profundas mucho se identifica todavía con Pancho Villa y Zapata como héroes vigentes en cara de ídolos populares como Malverde (como bien señala Guedea sobre la identificación de “los de abajo” con los nuevos redentores del pueblo explotado).

Todas las fuentes señalan hacia la meditación como la mejor ayuda para salir del bajo mundo de las pasiones vengativas que han sido la antorcha de nuestras guerras y movimientos al interior, y, en aprender eso, en sus diferentes escuelas y opciones, debe estar nuestra mayor apuesta hacia el futuro. Un México de personas meditando todos los días para no salir a atropellarnos en el exterior. Todo empezará a cambiar con más efectividad de esta manera que con cualquier otra solución que se intente “al exterior”. De ahí vendrá la claridad para tomar medidas efectivas en la vida mexicana, allá afuera (en algunas escuelas problemáticas de Washington se impartieron cursos de meditación a los maestros, quienes ahora meditan con sus alumnos 10 minutos cada mañana, logrando el milagro de acabar con la violencia en lugares donde ya era insostenible la situación; la frecuencia vital de vibración de los alumnos se eleva hasta llegar a niveles donde es más fácil que surja un sentimiento de compasión y amor ante algún conflicto que uno de venganza o rencor). Hay mucha investigación comprobada sobre todo esto.

P.D.- Retomando la cuestión del corazón, no soy yo un ejemplo a seguir, al menos hasta ahora que muchas veces he sido un bruto para resolver conflictos en mi vida profesional y personal, pero creo empezar a tener la lucidez como para ver que es precisamente fuera de la historia de donde debemos partir para crear nueva historia. Debemos pensar y crear nuevos paradigmas para la resolución de nuestros conflictos nacionales (y lo más triste es que la unidad a la que llama el Presidente está tan lejana de esa Unidad real…, pero aún así, aún viniendo de ese anquilosado y neurótico Él, del cual todos tenemos, tomémoslo como una excusa para nosotros hacer lo correcto, que cada quien se convoque a sí mismo a la Unidad de su propia conciencia, elevándola mediante técnicas no intelectuales como el tantra, la física cuántica o lo que su Dios le dé a entender. Para una explicación del Tantra y sus implicaciones VER LIBRO “El libro de los secretos”, Osho)

No puedo menos que exponer mis propias contradicciones al tratar de exponer las implicaciones de lo que otros comentan, pero al menos así me voy volviendo más consciente.

Es curioso que los intelectuales no sean la vanguardia del país, sino que se encuentre en grupos que se están atreviendo a aprender nuevas técnicas de respiración y una serie de jipiterías que no requieren forzosamente de ropa de manta o caracolitos, eso ya es opcional.

Abandonemos el México-Partido. Pero ¿cómo?, ¿cómo?

Empecemos a sanar mentalmente y a aprender a imaginar con el corazón…

¡No sólo con huevos!

miércoles, octubre 21, 2009

LA LITERATURA AHORA


Por Jaime Romero Robledo



LA LITERATURA ANTES

En rueda de prensa el escritor Ramiro Armidia mostró al público su nuevo libro, el cual, nos dice, le tomó varios años preparar. El libro tiene el título de: “Crítica a mi esposa e hijos, y otros familiares cercanos” (con prólogo del autor). Al ser entrevistado, el autor resaltó: “Además, lo he logrado sin tener la necesidad de incluirme, puesto que yo no era objeto de estudio, lo cual me ayudó a tener una visión más objetiva de cada caso en particular”.

sábado, octubre 10, 2009





Un llamado a la cordura a las empresas periodísticas, que sin escrúpulos vienen ampliando un grave problema de violencia social.
Como ciudadanos tenemos derecho de alzar la voz ante prácticas económicas que atenten contra la integridad de la población que no quiere ni necesita ver las desviaciones violentas de los criminales con sus víctimas. No sólo es una irresponsabilidad ante las familias de las víctimas, sino ante toda la población que no quiere ni debe ser víctima de las empresas preiodísticas que comercian masivamente con imágenes de violencia extrema en sus portadas.
Una cosa es Libertad de Expresión, muy sana para todos los pueblos del mundo. Otra cosa es Libertinaje de Expresión. NO A LAS IMAGENES Y ENCABEZADOS SOBRE VIOLENCIA CRIMINAL EN LAS PORTADAS DE TODOS LOS DIARIOS DEL PAIS. SEAMOS UN PAIS DE INDIVIDUOS, NO UN PAIS DE MORBOSOS. LLAMA O ENVIA MENSAJES Y CARTAS A LAS EMPRESAS PERIODISTICAS Y A LOS DISTINTOS NIVELES DE GOBIERNO PARA NO PERMITIR ESTAS PRACTICAS PERIODISTICAS SIN ESCRUPULOS EN NUESTRO PAIS.

martes, octubre 06, 2009

EDUCACION PARA LA NUEVA ERA
Una experiencia real en México.
Por Jacobo Grinberg (texto publicado en 1991)


Es jueves por la mañana y la Ciudad de México amanece brumosa. Me preparo para la experiencia más regocijante de la semana; el trabajo con los niños de Toluca.
Los 60 kilómetros que separan la Ciudad de México de la Ciudad de Toluca son una delicia; bosques, lagos y montañas llenos de verdor y frescura. Llego al Instituto Torres Quintero puntual a las 10 de la mañana. 400 niños estudian aquí utilizando métodos de entrenamiento que les permiten aprender a leer a los dos años y medio de edad. Hay niños que a los 10 años han leído más de de 500 libros. La primera vez que visité este Instituto, me invitaron a platicar con los niños de un grupo de quinto año de primaria. 25 infantes me rodearon dentro de un salón redondo construido dentro de la tierra. Me presenté y a los 15 minutos discutíamos de las relaciones entre Dalí, la Teoría de la Relatividad y el postmodernismo en la pintura mural mexicana.
Salí de allí pensando que aquello no era real y sin embargo sí que lo era. Confieso que me preocupé; esos niños geniales demostraba la inexistencia de límites en la educación y precisamente eso era lo preocupante. Seguramente sobrepasarían a sus maestros dentro de muy poco y nuevas funciones tendrían que aparecer en sus cerebros sobreestimulados. ¿Quiénes los guiarían y por donde transitarían? Externé mi preocupación ante los directores del Instituto y me pidieron colaborar con ellos.
Cinco años antes había participado en un programa de desarrollo para los niños de otra escuela mexicana situada en la Ciudad de Cuernavaca. Les había enseñado Visión Extraocular y un método de observación que resultó un éxito pero provocó un gran rechazo en la comunidad de padres de familia los que se asustaron pensando que sus hijos se volverían atípicos. El error fue no haber hecho partícipes a los padres del programa.
Esta vez no sucedería lo mismo.
Una semana después reunimos a todos los padres de familia y compartí con ellos la preocupación acerca de las nuevas funciones y la necesidad de que sus hijos aprendiesen técnicas para convertirse en sus propios guías y maestros ya que pronto sobrepasarían a todos sus mentores. Me pidieron explicaciones más completas. Les dije que en los sistemas convencionales de educación, el conocimiento se imparte desde fuera pero no se hace énfasis ni existe interés en enseñar a aprender. Si se lograra impartir conocimientos y simultáneamente activar la guía y el maestro que todos llevamos dentro, éste último señalaría el camino adecuado. Estuvieron de acuerdo.
El trabajo con los niños se inició 15 días más tarde. Escogimos un grupo piloto representativo de los niños de entre 9 y 12 años de edad. Durante más de dos horas analizamos juntos lo que les sucedía y les propuse trabajar un día a la semana para aprender a aprender.


La concentración

Aprender de uno mismo significa tener la capacidad de observarse y de deducir, a partir de la observación, el estado en el cual funcionamos y lo que necesitamos corregir del mismo. Para poder observar nuestro interior, la herramienta fundamental es la concentración.
El trabajo con los niños de Toluca se basó en el razonamiento anterior. Empezábamos las sesiones sintiendo nuestros cuerpos, recorriéndolos internamente concentrándonos en la respiración. 25 niños y yo nos parábamos en diferentes lugares en el salón, cerrábamos nuestros ojos y sentíamos nuestros brazos, el peso de nuestro cuerpo sobre las piernas, la tensión de la espalda y los movimientos respiratorios. Después brincábamos y gritábamos a todo pulmón intentando extraer tensiones de nuestro organismo y nos volvíamos a observar, atentos a cualquier cambio interno.
Los niños me asombraron por su seriedad. Se observaban atentos y concentrados y algunos expresaban su asombro al notar señales corporales que nunca antes habían detectado. Una niña nos contó que al concentrarse en su corazón lo había podido ver bombeando su propia sangre. Bastaba una afirmación como la anterior para que los demás niños comprendieran que esa observación era posible y para que la intentasen con sus propios cuerpos.


La observación

Después nos relajábamos acostándonos boca arriba. Durante la sesión de análisis ya habíamos discutido la posibilidad de modificar la localización del Observador. Yo les había contado de experiencias con otros niños los que era capaces de cambiar la perspectiva de observación incluso situándose en localizaciones extracorpóreas.
Les había advertido que aquello no era ningún efecto paranormal o esotérico sino una función accesible para todos pero no muy conocida. Los mayores no la ejercitaban y se les habían olvidado que podía existir. Ni siquiera la enseñaban en la escuela pero nosotros íbamos a practicarla. Los niños me preguntaron el porqué la escuela no enseñaba lo más importante. Les contesté que la misma pregunta me la había planteado muchas veces sin encontrar respuesta. La escuela debía enseñar a aprender a conocernos desde dentro, a observarnos, a volvernos nuestros propios maestros, a desarrollar todo nuestro potencial pero esto raramente sucedía y ahora lo íbamos a intentar.
Continuamos observando y sintiendo nuestro cuerpo pero acostados y relajados. La observación, para ser eficaz, debe ser acompañada de una actitud de aceptación. Sin aceptación, la observación no cumple su propósito, éste es conocer la realidad tal y como es tanto de nuestros cuerpos y procesos internos como la del entorno. Se acepta para tener información fidedigna y veraz. Se acepta para lograr el autoconocimiento y este modifica. Por ello, si se quiere transformar algo primero es necesario aceptarlo y amarlo tal cual es.
Les pedí a los niños que intentaran realizar una observación de todo su cuerpo como una unidad. Lo hicieron sin ningún esfuerzo.
Después les solicité que trataran de verse tal y como estaban; acostados y con la ropa que traían puesta. La señal de haberlo logrado consistía en levantar la mano. Quince bracitos se alzaron al principio y después todo el resto de los niños se empezó a observar desde fuera. Les pedí que vieran el salón con sus ojos cerrados y que localizaran una ventana. Después, que se acercaran a ella y que se salieran del salón. Los niños empezaron a flotar, como observadores, arriba de la escuela.
Algunos me describían la escena… ¡que fulanito está jugando con menganito!, que la escuela se ve muy rara desde arriba!.. Les pedí que subieran todavía más. Me describieron la Ciudad de Toluca desde las nubes. Más… el cielo azul y las nubes acolchonadas debajo…más… el cielo se oscurece y empiezan a aparecer estrellas, se ve el Planeta precioso flotando en un cielo negro estrellado, se ve azul y blanco y verde y los niños en el espacio y yo maravillado de que fuera tan fácil.
Los hice regresar poco a poco. Al atravesar las nubes se mojaron y al penetrar al salón por una ventana se estorbaron.


El análisis

La experiencia fue analizada después. Algunos niños dudaban de que realmente hubieran viajado. Otros estaban seguros de haberlo hecho. Todos estuvieron de acuerdo que fue delicioso y además habían visto a la Tierra completa desde fuera y se habían dado cuenta que era nuestro hogar y que flota en medio del espacio. Me hicieron prometer que el próximo jueves los llevaría todavía más lejos. Algunos querían visitar Marte y otros alguna Galaxia lejana.
Primero la experiencia y después la correlación con lo ya escrito. Los niños habían visto la Tierra y la siguiente ocasión visitaron Marte y la siguiente Andrómeda. Ahora estaban ávidos por ver si los libros de Astronomía describían lo que ellos habían experimentado; estaban ávidos y curiosos, verdaderamente interesados y nadie los tuvo que obligar a estudiar, más bien ellos exigieron a sus maestros por mayor información.


Conocimiento directo

Los hindúes le llaman SAMYAMA y la técnica está descrita en los aforismos sobre Yoga de Patanyali. ¡Si quieres conocer una flor, conviértete en la flor y así la conocerás desde dentro! Les expliqué el método a los niños. Consistía en decidir qué es lo que deseaban conocer; una flor, el agua, las nubes, alguno de sus órganos internos, los insectos… después, aplicar la concentración con él, observándolo con suma atención. La observación debían mantenerla hasta que sólo el objeto existiera en su conciencia.
Poco a poco y si mantenían la observación por un tiempo suficiente, se “fundirían” con el objeto convirtiéndose en él. Me oyeron con los ojos muy abiertos y en seguida salieron al jardín.
Regresaron al cabo de 20 minutos. Cada uno me quería contar lo que había descubierto. Estaban verdaderamente entusiasmados.
Una niña habló primero. Había decidido conocer una flor. La había observado con atención durante varios minutos y después se metió en ella. Era amarilla y se volvió flor amarilla. El viento la mecía y de pronto sintió cosquillas. Una abeja se había posado en su interior.
Un niño habló después. Había decidido conocer el agua. Se acercó al pequeño estanque de la escuela y observó la superficie plácida del líquido. Comenzó a ser el agua y de pronto se mareó; alguien lanzó una piedra al estanque y las olas lo habían sorprendido y mareado.
Otro niño encontró un insecto. Lo vio hasta que comenzó a sentir el palpitar de un corazón verde diminuto.
El caso más sutil fue otro niño que decidió conocer el espacio. Se sentó en una banca y se concentró en el aire y después en el fundamento del aire y después en lo que sostenía al fundamente del aire. Sin querer había incursionado en una de las técnicas budistas más sofisticadas.



La meditación


Los niños de Toluca comenzaron a hablar de SAMYAMA con la mayor naturalidad. Lo aplicaban para conocer cientos de objetos y la originalidad de sus descripciones hacía delicioso escucharlos.
Decidí enseñarles técnicas de meditación. En realidad, la concentración en la respiración, en el cuerpo o en diversos objetos (incluyendo el espacio) ya era meditar, así que con la mayor naturalidad pude introducir el tema. Les dije que meditar era concentrarse en un objeto y que la técnica era más valiosa mientras más sutil fuese el objeto de observación.
El espacio era bastante más sutil que una roca pero lo más sutil y lo más valioso era meditar sobre uno mismo intentando hacer SAMYAMA sobre el yo para llegar a saber quien somos.
Dudé si lo habían entendido y los guié la primera vez. Nos dedicamos a observar nuestro cuerpo, nuestra respiración y por último nuestro yo mismo. ¿Qué palabras describen la sensación de mismidad y el encuentro con el yo? No existen descripciones de “aquello” porque su existencia no se puede reducir a una descripción. Por ello los niños no fueron solicitados para explicarse. Bastaba ver sus caras para darse cuenta que algunos se habían encontrado.


Volar

El mismo niño que había decidido hacer SAMYAMA sobre el espacio, descubrió que esa podría ser una técnica adecuada para volar.
Se lo comunicó a sus compañeros y a partir de allá empezó todo un movimiento aeronáutico entre los críos. Descubrieron que aquello era más difícil de lo que se imaginaron. En primer lugar, no era suficiente fundirse con el espacio ni hacer esfuerzos. Es más, hacer esfuerzos parecía incrementar el peso en lugar de disminuirlo. Después descubrieron que el deseo de volar impedía la levitación. Parecía que era necesario desearlo sin desearlo y fundirse sin fundirse. Hasta hoy, ninguno lo ha logrado aunque algunos dicen que ya han sentido un ligero desprendimiento.


Visión Extraocular

Lo que la mayoría de estos niños sí logró fue la Visión Extraocular.
Antes de explicar en qué consiste quisiera mencionar lo que aprendimos de la experiencia de volar y en general de todos los procedimientos hasta este momento descritos incluyendo el SAMYAMA.
Descubrimos que no importa tanto llegar al cumplimiento del deseo sea este convertirse en una flor, ver la Tierra desde el espacio o volar. Lo que importa es el proceso. Los mismos niños descubrieron lo anterior. Cuando alguno de ellos presumía de haber logrado algo mejor que sus compañeros o simplemente distinto, los demás lo criticaban. Le decían que de continuar presumiendo por los resultados de sus intentos se iba a perder de lo más divertido que era precisamente todo el proceso independientemente de su éxito o fracaso. Creo que esto ya no es conocimiento únicamente sino verdadera sabiduría.
La Visión Extraocular la introduje después de toda una discusión acerca de la realidad y la percepción de la misma. Lo que menos deseaba era introducir la Extraocular como un fenómeno aislado y desligado del resto. Más bien, deseaba que los niños pudieran ver en él una demostración de un acto perceptual extremo pero normal e ilustrativo de las mismas bases de la creación de la experiencia conciente. Me basaba en las enseñanzas de los más grandes Chamanes mexicanos los que opinan que conociendo la forma en la que percibimos, podemos conocerlo todo porque entenderemos los fundamentos de la creación de la realidad.
La Visión Extraocular consiste en la capacidad de ver imágenes pero sin utilizar los ojos sino alguna otra parte de nuestro cuerpo, generalmente las palmas de las manos.
El entrenamiento de la Visión Extraocular consiste en concentrarse en el cuerpo, en la respiración y en activar una línea de energía que conecta las palmas de las manos con el entrecejo.
Niños con una buena capacidad de concentración y que no sean mayores de 16 años aprenden a “ver” con las manos desde la primera sesión de entrenamiento. Mientras más libre sea el niño; es decir, menos rígido, su aprendizaje será más rápido.
Como mencioné antes, yo ya había probado, con éxito, el método con los niños de Cuernavaca, descubriendo que la activación de la Visión Extraocular estimulaba una serie de funciones correlativas con ella. Estas, en el orden en el cual aparecían eran: 1. Visión Extraocular con las palmas de las manos. 2. Visión Extrocular con cualquier otra zona del cuerpo. 3. Visión Extraocular sin necesidad de contacto. 4. Visión Intracorpórea. 5. Curación. 6 Capacidad de comunicación directa y 7. Diversos efectos de interacción mente-materia.
He aquí una breve descripción de la secuencia: primero, el niño aprende a ver con las manos tocando el material gráfico. Después aprende a ver con cualquier parte del cuerpo la que en una siguiente fase retira del contacto directo. El niño puede ver sin los ojos a distancia; por ejemplo, lee una página impresa sin tocarla o ve su entorno. La visión del entorno es en 360 grados. Más adelante, el niño es capaz de ver el interior del cuerpo de sus compañeros o el suyo propio aún en la oscuridad. Cuando esto sucede, comienza a activarse una especie de capacidad telepática en la cual el niño reconoce los pensamientos de sus compañeros niños o de adultos. La visión intracorpórea y la capacidad de comunicación directa permiten que el niño sea capaz de curar. Por último, el niño que ha atravesado todas las fases anteriores comienza a ser capaz de afectar los objetos moviéndolos de su lugar sin tocarlos.
Los niños de Toluca repitieron la secuencia anterior pero a un velocidad asombrosa llegando a la séptima fase muy rápido.
Cuando uno de estos niños aprendía a ver extraocularmente, sus compañeros le pedían se los demostrara y esto era suficiente para activar la función en ellos. De esta forma, en pocos días, más de 50 niños del Instituto ya podían ver extraocularmente y unos les enseñaban a los otros.


Los maestros

Decidimos desde la primera sesión con los niños, hacer extensivo el entrenamiento para los maestros. Yo quería evitar repetir el fracaso de Cuernavaca y además asegurar una continuidad de las técnicas. Por más que trataba, el entrenamiento no podía impartirlo yo solo a 400 niños por lo que enseñar a los maestros aseguraría extender la enseñanza para todos.
Las mismas sesiones que a los niños, se impartieron a los maestros de la escuela pero los resultados fueron muy pobres en cuanto a la maestría de los mentores pero muy satisfactorios en tanto que éstos aceptaron la metodología y la consideraron como una parte formal del curriculum.
En la actualidad, el Instituto Torres Quintero de la Ciudd de Toluca es la primera institución educativa de México que ha incorporado estas técnicas de autoconocimiento dentro de sus planes de estudio. Yo espero que este modelo se extienda a otras escuelas y en un futuro a todo el Sistema Educacional Mexicano.

NOTA: Este texto aparece en 1991 en el libro FLUIR EN EL SIN YO, publicado por el Instituto Nacional para Estudios de la Conciencia, de la UNAM (en aquel entonces Jacobo Grinberg recibió apoyo de la SEP para fundar este instituto de vanguardia a nivel mundial). Sus investigaciones se adelantan a su época y sientan las bases para un entendimiento de la conciencia a través de experimentos científicos detallados en cerca de 40 libros escritos por Grinberg. Este investigador notable, movido por un profundo amor a sus semejantes ha dejado un legado invaluable para expandir nuestros límites como individuos y como sociedad. Sus descubrimientos científicos y experiencias asombrosas en diversos ámbitos son acaso la más brillante contribución de un mexicano al conocimiento humano a nivel mundial. J.R.R

martes, abril 14, 2009

El mundo de ocho espacios o Alguien quiere presentar este libro por mí
(no se preocupen parece que ya me encontré)

por Edgar Rincón

Centro Cultural Paso del Norte, Cd. Juárez, 31 de marzo, 2009

Una mañana cualquiera me encuentro llenando los rectángulos blancos para acceder a mi correspondencia, siempre lo hago, en mi trabajo la comunicación es por este medio, y para mi sorpresa me encuentro con un mensaje de un tal Jaime Romero Robledo, yo conozco a alguien con ese nombre y por lo tanto lo leo, me invita a presentar su novela, acepto de inmediato, qué de malo puede haber en eso, luego vuelvo a leer el mensaje, ¿y si no es el Jaime Romero Robledo que conozco?, porque puede ser otro, lo hago sólo para confirmar que este Jaime es el que yo conozco y no el otro al que no me gustaría conocer, pero que también sé quien es.

Ya leído con atención veo que el mensaje es algo confuso, Jaime me sugiere que busque a WD, o que vaya a un sitio que frecuenta WD a recoger un ejemplar del libro, me doy cuenta que no puedo hacer eso, pero más abajo leo que tengo la opción de obtener el libro en su versión PDF, eso es lo que hago, comienzo a leerlo y comienzo a no entender nada, así que tranquilamente saco de la ventanilla de herramientas el “highligther”, error y acierto a la vez, el documento está encriptado, lo que en palabras más simples significa que no puedo alterarlo por ningún medio, ni siquiera puedo realizar el simpático copipaist que es lo que se antoja realizar en ese momento, le mando otro mensaje a Jaime, necesito la secuencia para alterar tu texto, en vez de hacerlo, Jaime decide mandarme el documento en ‘guord’, bueno al menos puedo leerlo en mi laptop y no en la pc de tamaño monumental que tengo en casa, ahora con el documento en plan más flexible, empiezo a leerlo de nuevo.

Si hasta ahora, esto les ha parecido complicado, dejen que empiece a hablar sobre la novela.

¿En verdad es una novela El mundo de Ocho Espacios? Eso parece, hay varios personajes que se relacionan entre ellos, bueno entre ellos mismos, interactúan y se transforman en otros pero siguen siendo los mismos, cambian de nombre sólo para seguir perteneciendo al mundo, o para seguir perteneciendo a ellos mismos, a veces son dos personas al mismo tiempo y a pesar de lo confuso que puede sonar todo lo anterior (me refiero a este párrafo exclusivamente) conforme el texto avanza las cosas se van aclarando.

Sí es una novela, me digo, pero algo tiene que la hace distinta, es algo difícil, para comenzar a entenderla exige que el lector olvide qué cosa es una novela, de qué trata, de lo que trata la mayoría: el ser humano y todas sus imperfecciones, lo que resalta es cómo lo trata, parte del vacío para explicarnos cómo inició eso. Sucede en un futuro peculiar, la ciudad como la conocemos ha desaparecido y nuevos aparatos han tomado las riendas de la vida cotidiana, los trabajos parecen más absurdos, la vida más aburrida e inasible. Todo sigue siendo confusión, el hombre aunque ha mejorado los espacios que habita, no se ha facilitado la vida. Al contrario la ha vuelto borrosa, extraña como un sueño, pero un sueño perpetuo.

Sin embargo en este mundo no es el ruido ni la tecnología lo que sacude la existencia del hombre, en este nuevo orden el control es tal, que el género humano se enfrenta a un mundo desconocido: el de su pensamiento, el-los personajes de Jaime Romero son cuestionados constantemente sobre su conciencia y sobre su ser:

¿Es usted Martín Ortega?
Como le digo, soy Jorge Andrés y me interesaría que también me llamaran de esa forma.
Entonces usted no es Martín Ortega.
Soy Martín Ortega porque me han dicho que diga que soy Martín Ortega, pero como le digo...
Eso es porque usted es quien habla.

Cada vez que el personaje responde a la pregunta de quién es, le responden con otra pregunta
¿el que habla?

Y entonces comienza la duda, porque tanta insistencia en saber si soy el mismo que él que está hablando, y ahí es donde comienza a fluir esta novela del pensamiento, porque después de preguntarse si en verdad se es quien habla, se sigue por averiguar quien es el que está pensando lo que se dice, al personaje le agrada practicar a solas ese auto descubrimiento: soy el que piensa, el que piensa en decir esto y lo digo.

Siguen apareciendo más personajes que realizar actos tan simples como comer un elote en vaso y otros que se dedican a buscar tomoletas en el mercado, aparece Beatriz que también es Carmen, o Carmen que es Beatriz, ambas son cuando se miran en el espejo por las mañanas, aparece al final la explicación del desastre, una gran oscuridad que cayó sobre la ciudad de Chihuahua y que fue levantada con gatos hidráulicos hasta ver de nuevo la luz del sol. Sus habitantes duermen o creen dormir y viven otra vida, o tal vez la misma pero más densa, habitan estos espacios imaginarios y reales que se confunden y se multiplican, acuden a los auditorios a ver los sueños de otros proyectados con gran detalle, acuden a sus trabajos sin sentido, siguen construyendo grandes estructuras que nadie sabe realmente para que son, tal vez su única función es mantenerlos ocupados a todos, alejarlos de sus pensamientos o provocarles el cansancio para que lleguen a sus casas y se dediquen a soñar, tal vez del sueño sea lo que mueva las ciudades, sus existencias, el sueño es no morir nunca, o nunca dejar de existir, o de pensar que se existe.

El mundo de ocho espacios es una alegoría profunda de nuestro tiempo, este siglo que pasó nos dejó muy claro en que consiste el progreso improductivo, si en ese tiempo una maquina realizó el trabajo de 100 hombres, hoy una computadora exige el alma de cada uno de nosotros, nunca hemos estado tan lejos y tan cerca el uno del otro, la vida y los sueños de otros están a la distancia de un instante, podemos asomarnos a las recamaras de todas las chicas que así lo deseen, a los diarios de quien no lo permita, podemos explorar sus ideas y sus perversiones, y aún ahí, reconocemos la soledad y la lejanía que habita en cada uno de nosotros.

Este orden que amamos tanto, es el caos por el que nadie ha luchado, nos hemos ido borrando como los personajes de esta novela extraña en el panorama nacional, más allá de explorar lo inmediato y de recrear un mundo que se ha cansado de ser habitado por nosotros, el autor ha decidido explorar ese territorio tan olvidado que es el pensamiento, ha realizado de nuevo las preguntas olvidadas: ¿cuántas personas eres? y ¿cuántas de ellas has querido realmente ser? eres quien crees que eres? y en ese creer está la certeza de lo que se pregunta, ¿estas seguro que eres el que habla?, ¿están seguros? porque casi por un siglo nosotros no hemos sido nosotros los que hablamos, hoy Jaime Romero ha comenzado a hacerlo, creo que es hora de escucharlo.

jueves, febrero 19, 2009

Herramientas para ayudarnos a ser individuos completos.
(O, en otras palabras, dejar de ser machistas.)
Parte 1 de 1000


Willhelm Reich escribió un pequeño gran libro, titulado “¡Escucha pequeño hombre!”

“La diferencia entre un gran hombre y un pequeño hombre radica en que el gran hombre sabe que tiene que lidiar en sí mismo con un pequeño hombre. El pequeño hombre no sabe esto, por eso es pequeño hombre.”

Nuestra amplitud de conciencia cambia durante el día, todos los días. Si queremos mejorar como personas es nuestro deber saberlo y tomar medidas para no dejar caer nuestra estatura interior a niveles en los que podamos cometer tonterías hacia nosotros mismos y hacia los demás. Hay varias maneras de hacerlo. Palabras sabias abundan para nutrir el espíritu, pero a veces nuestro sistema está bajo estrés y nos es más difícil hacer lo correcto en el momento correcto. Una forma de ayudarnos para poder aplicar a tiempo lo que sabemos que es bueno en tal o cual situación es tomar el hábito diario de la meditación. Al inicio del día servirá para calmar nuestra mente y nuestro espíritu mediante respiraciones que oxigenen nuestro cuerpo, a tal grado que podamos mantener una luz siempre prendida en la conciencia.

Cuando no estamos en contacto con lo mejor de nosotros durante el día, cuando dejamos que esa luz empiece a apagarse es cuando vienen la ansiedad, las insensateces, los egoísmos, los desatinos, el miedo irracional, las figuraciones destructivas, los gritos, la violencia. Con la meditación (10 minutos en la mañana y 10 en la tarde) es muy probable que el cuerpo, la mente y el espíritu se hagan de un seguro contra accidentes mentales para todo el día, ya que si meditamos como hábito diario es menos probable que diariamente al salir a las calles de la vida nos atropellemos emocionalmente los unos a los otros, permitiéndonos incluso evitar todo tipo de abolladuras menores.

Hay muchas maneras correctas de meditar, aquí una: Intente en las mañanas darse una pausa antes de desayunar, sentándose en una silla o en un banco (o si es de esas personas que consiguen darnos envidia a todos los demás al conseguir sentarse en flor de loto, pues adelante). Coloque la espalda y la cabeza erguidas en forma relajada. Cierre los ojos y coloque su “vista interior” en el entrecejo. Comience a respirar lentamente por la nariz, como si llenara de aire el estómago, dejando que éste se infle (eso indica que sus pulmones se están llenando desde abajo). Cuando sienta que sus pulmones están llenos (sin esfuerzo, debe ser un ejercicio relajado, casi silencioso), empiece a soltar el aire también por la nariz con el mismo ritmo con el que éste entró. Mientras respira de esta forma, empiece a tomar conciencia de la información que llega de sus sentidos: los aromas del lugar; la forma en que su propio peso se distribuye en el asiento; el aire, la brisa, el calor o el frío en su piel; los sonidos del ambiente en donde está. Siga respirando lenta, tranquilamente, sintiendo todo a su alrededor, y con su “vista interior” en el entrecejo. En pocos minutos sin notarlo dejará de poner su atención en todos esos pensamientos que dan vueltas y vueltas en su cabeza, y usted estará meditando tranquilamente. Le agradará hacerlo durante unos 10 minutos (se sentirá tan bien que tal vez su cuerpo quiera quedarse ahí por 20 minutos o más, si usted y su tiempo se lo permiten). No le pida nada a la meditación, sólo dése ese regalo todos los días antes de desayunar (puede ser a cualquier hora, sólo no se recomienda durante la digestión), y de nueva cuenta, dése un breve tiempo en la tarde, por ahí de las 7, o a la hora que usted guste o sienta que lo requiera.
Estando más tranquilos, nos será más fácil encontrar mejores soluciones a todo los retos que la vida nos presente. Nos será más fácil dar verdadero amor.

Meditar es una forma de ayudarnos a mantener prendida la luz de la conciencia, para que en esos momentos inesperados del diario acontecer no sea la oscuridad lo que nos salga a deslucir.

lunes, febrero 16, 2009

Auto ilusión y auto alusión

México (el mundo) es un país donde todavía seguimos en la auto ilusión sin auto alusión. Creemos que somos, sin ver lo que creamos cuando creemos que somos. Hablaré primero como nación, luego como individuo. Estamos a punto de celebrar, este 2010, nuestras mayores matanzas de la historia. Nuestra guerra de independencia y nuestras guerras de revolución. No supimos obtenerlas por medios pacíficos y vamos a celebrar que matamos en pos de un ideal, fijando de nuevo en nuestra memoria colectiva que la violencia sí funciona y funciona muy bien. Patrañas. Sería lo equivalente a un esposo que hace una fiesta por los aniversarios de los días cuando le pegó a su mujer. “Los medios no fueron los mejores, pero se obtuvo la victoria ante el enemigo, que en ese entonces no escuchaba razones, por eso le pegué, vamos a celebrar que ya no estoy doblegado”. La celebraciones de 2010 son exactamente sobre lo mismo, una nación que se volvió matona y golpeadora ante sus semejantes para ganar la victoria a toda costa sin pensar en las consecuencias ni reparar los daños. Y claro, dirá el esposo, los hijos ahora viven en paz, ya no hay clima de violencia en la casa, tienen qué comer, existe el IFE, etc. ¿Será? Los acontecimientos violentos del narco, ejército, policías, etc., son parte de la involuntaria celebración adelantada de los festejos del 2010, ¿o qué creen que fue la revolución sino una bola de gente con armas matándose diariamente? ¿Queremos celebrar hechos así, sólo porque provenían de un ideal en teoría más puro? y peor aún, ¿qué vamos a celebrar? ¿que los indios siguen relegados y sojuzgados y que el pueblo aún no tiene el poder? Vamos a celebrar nuestra auto ilusión (estamos lejos de ser un país revolucionario e independiente). Vamos a celebrar que pensamos ser lo que no somos.

¿Con qué cara pueden seguir jactándose las autoridades de la guerra contra el narco, si no deja de ser la celebración y la publicitación de una guerra? Un precepto muy sabio dice que lo único que se puede hacer ante una guerra es lamentarla, por no haber podido llegar a otra solución por otros medios. Pensar que habrá un ganador en una guerra es seguir pensando chueco. Ninguna guerra trae ganadores. Y no estamos ganando. ¿Quieren combatir las drogas? Entendamos que la gente las consume como defensa a una realidad que muchas veces es de cartón. Si en esencia somos creadores de nuestra realidad, no podemos dejar que nuestra realidad se vuelva llena de gente que no hace lo que le gusta. Llena de gente que sólo compite para sacar del juego a otros, y todas las razones que uno pueda encontrar para querer salir de este mundo a uno más noble o al menos diferente. Yo lo hice por algún tiempo fumando una planta, en principio fue positivo porque me desestructuró de una realidad social (la auto ilusión social) con la que no coincido, esa donde a diario millones de personas salen a trabajar en cosas que odian, mal pagadas, con programación televisiva omnipresente que insulta la inteligencia y la sensibilidad, con la hipocresía política que hace uso de los spots en los medios para uso de promoción personal y partidista para al final decir en el mismo spot que no se debe usar para eso, y un largo etcétera de lo que hemos dejado que se vuelva este mundo milagroso. En principio fue también porque curiosamente le permitió a mi mente auto aludirme, verme desde fuera/dentro, reconectarme con cierta sabiduría al cambiar de onda cerebral, salir de un mundo adulto desencantado y reinventar uno más real donde los sentimientos de mi inocencia infantil volvieran a mí con su verdad y justicia de ser libre en una existencia donde uno debe ser feliz. Por un tiempo funcionó, y pude combinar mi avance con la novedad, fijándolo en buena parte de una novela que reflejó mi psique fragmentada (un mapa artístico de la neurosis individual y colectiva, la ausencia/presencia emocional del padre y su propia neurosis, el edipo no resuelto, etc., etc.) me volví por un tiempo hasta más creativo fuera del yugo de una realidad disminuída por la gente decente, me volví más buena onda, porque, como me explicó muy bien un buen amigo, me servía para que mi masculinidad machista se volviera menos dominante, la que la mayoría de los hombres mexicanos y del mundo vivimos por malos ejemplos que nos vienen de miles de años de mala programación (televisa y tv azteca son solo el resultado darwiniano a nivel masivo, ahora en high definition, como lo es también la actitud del 99% de los hombres que se dedican a la política -y a cualquier cosa, para el caso- que escalamos puestos y “gobernamos” cambiando inteligencia emocional por astucia competitiva en pos del poder, negando sistemáticamente nuestra parte femenina-receptiva- a favor de la vida). Decía, me volví más buena onda porque me volvía más receptivo, porque la plantita reconecta con la energía femenina perdida, la que todos los hombres tenemos y escondemos por mala educación sentimental (un hombre no llora, y todas esas idioteces) o sea como quien dice, me servía para no pasarme de huevos, para no ser pura testosterona, para, en caso de un conflicto no gritar, para no reñir, para no imponer los patrones negativos recibidos, y poder al menos durante el efecto darle una pausa a los dientes machos de la vida y volverme receptivo, ser conciliador, para no dañar, para entender, para preservar. El problema es que psicológicamente, como con todos los excesos que eventualmente se dan, luego vienen los desajustes, porque la solución es momentánea, la buena onda es temporal, es un paliativo, no es una terapia, es decir, muestra de pronto (y no siempre) conductas más “alivianadas” pero no las fija en el individuo para cuando el efecto se pase, y puede crear paranoias que desequilibran el bienestar emocional, además de reprimir sentimientos que necesitan salir de forma natural para poder sanarlos, como tristeza ante la pérdida de un ser querido, etc. Por la acumulación de aspectos negativos y por la influencia positiva de amigos y de una gran mujer con quien estoy ahora, por mi bien personal dejé esa práctica. Y los mecanismos que nos hacen machistas a las personas, que es contra lo que millones de usuarios de sustancias se siguen defendiendo día a día (aunque sea de forma inmadura), se deben atender de forma más madura, con información psicológica, terapia, la nobleza de la respiración/meditación, con amor individual y social verdaderos, los cuales no son fáciles de encontrar en un mundo muchas veces prejuicioso, religioso-culposo y divisionista como el nuestro (apuntar con el dedo es deporte nacional). No basta con poner clínicas de rehabilitación, se necesita que las autoridades, instituciones civiles y la población en general eleve su educación sobre el machismo y las drogas, pero no desde una perspectiva mocha, represora y policiaca sino compasiva, informada y noble. Desestructuremos el círculo vicioso “decente”, el círculo vicioso de nuestra realidad social, el del mundo machista corregidor que también, como sus criminales más violentos, prefiere pensar que señalar, someter, humillar y matar arreglará los problemas sociales, para luego celebrarlo con bombo y platillo, como se quiere hacer en el 2010 en recuerdo de los que verdaderamente fueron malos arreglos históricos a nuestra situación nacional (matarnos y traicionarnos entre nosotros para que otros extranjeros acabaran tomando el control, la violencia interna como “solución”. )
Estamos viendo día con día las secuelas de una historia de violencia nacional.

El México de la auto ilusión que no se auto alude con valor. El mismo México electorero que se droga con la ilusión llamada México (Let´s go!).

Para acabar con los males que aquejan a nuestra sociedad ya no basta con tener huevos para ser caudillo. En realidad ya no es tiempo de caudillos ni de héroes a la Pancho Villa (la ironía es que, incluso si no estuvieran anacrónicos y hoy fuera 1910, con las condiciones de 2009 nuestros caudillos históricos tal vez se volverían a levantar). Ahora para llegar a lo que históricamente nunca llegaron ni la independencia ni la revolución ni la actual guerra contra el narco en México, se necesita algo más difícil. Se necesitan inteligencia y corazón: se necesita amor. La astucia, nos quede claro, es una forma menor de inteligencia. Inteligencia significa encontrar la mejor solución compasiva para el universo. La nueva inteligencia debe estar ligada indiscutiblemente al amor, y amor no es ojo por ojo, ni amigos contra enemigos. En adelante, tener valor solo se aplicará a quienes tengan amor. Y de ahí todo lo demás, la reinvención de la sociedad. Si esta idea se nos hace extrema e inaplicable, solo habla de lo poco que sabemos del amor real y su poder. Pongamos materias en las escuelas y universidades sobre cómo ser padres sin violencia, sobre cómo ser individuos completos y amorosos, que no salgamos "profesionistas" con las mismas carencias humanas a un medio laboral machista y excluyente. Dejemos de pensar en el trabajador como fuerza primaria de la sociedad y reconcentrémonos primero en crear individuos capaces de dar y recibir amor antes que hacer bien su trabajo. Oportunidades humanas antes que oportunidades de empleo. Así acabaremos con nuestro clasismo y nuestro racismo y pasaríamos a ser un verdadero país de oportunidades, lleno de empresas con verdadera responsabilidad social y no faltas de escrúpulos como abundan hoy en día. De nada sirve querer ser los primeros si no hay paz social para todos.

Mucho antes del problema del consumo y de la venta de drogas, es de ese otro círculo vicioso de machismo individual-social (desprovisto de amor y falto de ideas) del que las sustancias parecen prometer escapar, y hablo no solo del escapismo de los adictos a las drogas ilegales, también del escapismo de los adictos a drogas legales; del alcohol, del tabaco, del café, de la adrenalina (el poder, la infidelidad, las apuestas, el futbol, etc.) vicios todos para no auto aludirnos y si auto ilusionarnos, sin saber sabiendo que con ello el machismo sigue ganando terreno, nuestra adicción más poderosa, la que cobra más vidas en la actualidad, y no simplemente afectando a las mujeres y niños, sino a la ecología de todo el planeta y a otros hombres. Entre machos, como entre políticos, perro sí come perro. Bienvenidos al desamor.
(Dicho sea de paso, aunque hacen buena conciencia por un lado, los spots de la violencia contra las mujeres entre líneas nos siguen diciendo que entre hombres podemos seguir siendo los mismos brutos de siempre.)

El machismo (y lo digo como macho auto aludiéndome) no es cuestión de sexo sino de fijaciones psicológicas erróneas, malos ejemplos de dominación, poder, sometimiento, violencia, que se manifiestan mental, física y emocionalmente en forma de pensamientos, lenguaje, sensaciones, imágenes y agresiones que toman una amplia gama de formas, desde las más sutiles hasta las más crueles y matonas, legales e ilegales. No es fácil dejar atrás estos patrones, pero tampoco es imposible. Sabemos que el terror asola nuestro país por gente que ya no está en sus cinco sentidos y cree en la muerte y en la venganza como soluciones o como formas de avanzar. Todo eso viene gestándose desde hace mucho tiempo.

No dejemos que más gente se una a esta ola de violencia. Mientras más armas existan más se usarán. Se debe cortar el círculo de violencia retirándose, no sumándose. Sepamos decirle adiós a la venganza.

Nuestros paradigmas tienen que cambiar, nuestro entretenimiento, nuestra forma de conectarnos con lo divino o con lo superior no divino (como se le quiera llamar, porque de todos modos la ciencia ha encontrado que somos milagrosos, que podemos crear y re crear la realidad). O si creemos en la evolución, pongamos fe en ella a nivel moral, para acabar con errores de apreciación como “la supervivencia del más fuerte” (o la subsistencia del que puede, más bien) y permitir la sanación y el equilibrio mental y emocional de todos y cada uno de los individuos que somos y estamos, sin exclusión. Sobre todo el equilibrio de los pobres que históricamente han sido convencidos de matar por el bien del país, del cartel, o del video juego. Recordemos lo que dijo Goytisolo: “Un hombre que mata a otro hombre por la defensa de un ideal, no defiende un ideal, mata a un hombre”.

Tengamos valor, reconsideremos. Hagamos una revisión a fondo y un lamento nacional por todas las muertes innecesarias, no una celebración.

martes, julio 29, 2008

Nuestra naturaleza es espiritual.
Somos espíritus viviendo experiencias humanas.


Religión viene de religar, volver al origen. Es un verbo. No tiene sentido preguntar de qué religión eres, sería como preguntar, ¿de qué comer eres? Así que es mejor preguntar, ¿tú cómo religas?



Lo importante es religar y no religionizar.



Científicos afortunados, como Jacobo Grinberg, han utilizado la ciencia como un camino amoroso para probar y comprobar de forma física los estados místicos en los que esa intuición del origen aumenta. Las ciencias místicas afortunadamente ya destronaron a las ciencias de la razón materialista, densa y lógica. Estaban aquí hace mucho tiempo (chamanes). Pero hasta hace poco los científicos de avanzada la pusieron de moda otra vez. Se llama física cuántica, holografía, etc.

La realidad es chamánica no darwiniana.
Darwin ha sido la religión del capitalismo voraz. El modelo Darwiniano, que había pasado sin pena ni gloria en sus primeros años, sólo tomó fuerza hasta que comienza la época industrial que lo empieza a poner de moda para legalizar la barbarie humana, la sobrevivencia del más fuerte y todas esas patrañas que nos hacen tolerar unas condiciones inhumanas de vida para la mayoría de los habitantes del planeta mientras "los más fuertes" triunfan.

A ver si sirve esto: Lo único que no significa Dios es la infelicidad. (Si tú crees o te han hecho creer que estamos en este mundo para sufrir, te han estado viendo la cara todo este tiempo para que no busques tu felicidad aquí y ahora. Tu felicidad es AQUI Y AHORA, ¡y no cuando mueras!. Pero hablo de la verdadera felicidad, la interior, la del amor. Y dicen que en estos tiempos se facilitará más. Estamos en hora buena. De creer esto a no creerlo, prefiero lo primero.

Nuestra naturaleza opera, busca caminos, aunque la bloqueemos con nuestras peleas mentales. Somos religiosos por naturaleza, unos danzan alrededor de una fogata en un ritual, otros rezan y se conectan de chiripa por la vibración de los vocablos que usan, o bien, porque más que rezar, oran, es decir, no como loritos sino con sus palabras platican con un más allá que en realidad es un más aquí (entendiendo "aquí" como el universo, el cual, dicho sea de paso, está personalizado para cada quien). Otros no creen en nada, pero la mirada de sus hijos, un atardecer, los conectan.

Las drogas pueden llegar a mostrar el otro lado del camino para salir de la domesticación (que ya lleva 12 mil años, cuando nos apartamos de la naturaleza y quisimos ser más importantes que las demás especies, acaparando territorios, etc, etc, etc) pero ninguna droga te lleva al otro lado del camino, y eso tarde o temprano deja al usuario al margen de su propia búsqueda real. Sin embargo los usuarios de drogas alrededor del mundo, queriendo salir de laberinto personal-familiar-social, en algo no se han equivocado: de inicio no es afuera lo que tiene que cambiar para ver y crear una vida diferente, sino adentro, al interior.

La única droga del futuro es la meditación, en sus múltiples formas. Es más, en este momento declaro ilegales todas las formas de meditación, para que se empiecen a usar indiscriminadamente. Está prohibido conectarte a tu Dios interior que te hará ver la vida con amor verdadero para crear obras de amor verdadero.

Pueblos alrededor del mundo que durante tres millones de años buscaron y lograron un desarrollo armónico con todas las especies de la naturaleza y no un desarrollo como el contemporáneo que acapara mercados y territorios a cualquier costo ecológico y social, solapados hoy en día por la doble y triple moral de miles de compañías y de millones de padres de familia a nivel mundial que por necesidad "sólo quieren lo mejor para los suyos". Ser "realistas" y no atreverse a imaginar otro mundo más noble es una forma más de estar completamente domesticados, tanto o más como los fieles a las religiones patriarcales y misóginas de occidente que prometen un mundo mejor sólo después de la muerte.

Hablando de derechos humanos y misoginia, según los chismes incómodos, en los primeros años del cristianismo hecho por humanos 5 millones de mujeres fueron asesinadas, María Magdalena era la apóstol chipocluda de Jesús, odiada por Pedro y rebajada históricamente a prostituta. Aquí el cartel del mundo contemporáneo: En eeeeeeeesta esquina: Darwin!, en eeeeesta otra: las religiones misóginas! ¡Y nosotros hemos sido el cuadrilátero de esa lucha!

Medita, medita, medita. Es una de las mejores formas de religar. Yo ya te puedo enseñar algo pero será en otra entrada de este blog, y aún no lo hecho lo suficiente, o mejor dicho, los días que no lo practico todavía me puedo perder en el desamor, pensar que los demás son la causa de mis problemas, no encuentrar el verdadero y pleno amor impersonal, para todos, todavía no encontrar la compasión infinita, todavía no estar en mi centro, todavía no lograr conectarme con mi divinidad. Los animales están conectados siempre, porque no tienen opciones, no eligen, están harmonizados por default. Y aunque a veces lo parezcamos, no somos animales, así que voy poco a poco creando el hábito, todas las mañanas y todas las tardes-noches. Y cuando llego a meditar, te aseguro que todo lo malo de arriba se vuelve lo contrario, ¡me vuelvo mejor persona!


Un abrazo.

jueves, agosto 30, 2007

THE WAR ON TERROR
…conscientes y eso ya es ganancia, lo que se diga aquí no se cuenta a nadie hasta que quede comprendido por los que aquí estamos, primero eso, somos más de los que podemos contar ahora, así que nadie se preocupe, el programa sigue, abran el esquematizador, entren en el lugar marcado con la x, quédense ahí hasta que haya nuevas instrucciones.
Quiten la x y coloquen la casa de ayer. Entren. Hagan los cambios necesarios en las personas que ahí estén o bien, diseñen rápido algunos usuarios, por lo pronto no parecerán con mucha vida, sin embargo esto no afectará la propia esquematización. Si hay restos de usuarios preexistentes que evitan el funcionamiento de los usuarios que colocan, bórrenlo todo y sobre eso esquematicen. ¿Todos ya están ahí? Bien. Abran la calle donde se alinean todas las casas en las que hemos estado trabajando estos días. Ábranlas todas, copien el personaje que creamos y háganlo entrar en cada una. Si hay una mujer en cada una, retiren los filtros del personaje que entra y déjenlos abiertos sólo en visual, básico, y bajen el medidor orgónico a treinta por ciento. En la mujer cierren todos los filtros que el personaje creado por ustedes aún no tenga, aquí vale la pena repetir lo que se dijo ayer, no deben preocuparse si les aparecen ventanas de error, perderían tiempo en reconfigurar, y recuerden aquí se trata de diseñar los espacios fuera de las personas y no…

domingo, diciembre 24, 2006

"Todos somos rudos y todos somos técnicos"

Sócrates
Del libro "La personalidad neurótica de nuestro tiempo", escrito en 1937 por la psicóloga Karen Horney:

"La cultura moderna está económicamente basada en el principio de la competencia individual. El individuo aislado tiene que contender con otros individuos del mismo grupo, tiene que superarlos y, frecuentemente, hacerlos a un lado. La ventaja de uno es frecuentemente la desventaja del otro. El resultado mental de esta situación es una difusa tensión de hostilidad entre los individuos. Todos son los competidores reales o potenciales de los demás. Esta situación está presente entre los miembros del mismo grupo, aunque se hagan intentos por parecer justos o de camuflajear las verdaderas intenciones por consideraciones de urbanidad. Esta competencia está presente en todas las relaciones humanas, entre hombres y hombres, entre mujeres y mujeres, y, ya sea una competencia por popularidad, atracción, o cualquier otro valor social, en gran medida limita las posibilidades de encontrar amistad verdadera".

Más adelante menciona las contradicciones de la cultura neurótica de nuestro tiempo:

"La primera contradicción es aquella entre la competencia y el éxito, por un lado, y el amor fraternal y la humildad por el otro. Por una parte, todo está hecho para lanzarnos en pos del éxito, lo cual significa que no sólo debemos ser acertivos sino agresivos, capaces de quitar a los demás del camino. Por otra parte está el profundo arraigo de ideales cristianos que declaran que es egoísta querer algo sólo para nosotros, que debemos ser humildes, dar la otra mejilla, ceder. Por esta contradicción sólo hay dos soluciones dentro de la gama normal: tomar una de estas posibilidades y descartar la otra del todo; o tomar las dos posturas seriamente con el resultado de que el individuo resulta seriamente inhibido en ambas direcciones.
La segunda contradicción está entre la constante estimulación de nuestras necesidades y nuestras frustraciones reales por intentar satisfacerlas. En nuestra cultura por razones económicas las "necesidades" están siendo constantemente estimuladas por medio de la publicidad, el consumismo exagerado en el ideal de encajar con los demás. Aún así, para la gran mayoría, la posibilidad real de satisfacer estas necesidades está claramente restringida. La consecuencia mental para el individuo es una constante discrepancia entre lo que quiere y su real satisfacción.
Otra contradicción existe entre la supuesta libertad del individuo y todas sus limitaciones reales. Al individuo la sociedad le dice que es libre, independiente, que puede decidir su vida de acuerdo a su libre voluntad; "el gran juego de la vida" está abierto ante él y puede obtener todo lo que desea si es eficiente y energético. En la realidad, para la mayoría de la gente todas estas posibilidades son limitadas. Lo que se ha dicho sobre la imposibilidad de escoger a los propios padres bien puede extenderse a la vida en general – escoger y tener éxito en una ocupación, escoger formas de esparcimiento, escoger a la pareja. El resultado para el individuo es una variación entre la sensación de un poder sin fronteras y un sentimiento de completa indefensión."

México, según se nos dice ahora, quiere ganarle a los demás. El éxito es que no nos ganen, hacer a un lado a los demás será ganar. Y esto será no sólo fuera sino dentro de México. Lograrlo estará basado en el principio rector de todo ejército y de toda familia excepcional: la obediencia. Es decir, el patriotismo.
Siempre hemos querido ser los Estados Unidos.
Por eso desde hace mucho nuestro país es su propio Irak, por eso nuestra afganidad.
En nuestro (?) país el nuevo fanatismo oficial ejerce una constante bin ladenización de la oposición.

Desde hace años vemos la guerra norteamexicana avanzando: la desmantelación del campo mexicano, la indiferencia y discriminación a las culturas de millones de indígenas y sus costumbres auto sustentables (su respeto por la naturaleza, su preferencia por producir no toneladas de un solo grano por metro cuadrado, sino una variedad de granos y legumbres que darán de comer balanceadamente a toda la comunidad), la dominación del rico al pobre, la corrupción en los programas del estado, el acaparamiento de playas y sierras para mega desarrollos turísticos y la entrega de bosques y selvas a laboratorios genéticos para su explotación, por mencionar sólo algunas de las líneas de avanzada que le gente decente ve como progreso.

La guerra norteamexicana hace al interior lo que hace la globalización: Fortalecer al norte y desmantelar al sur.

La inversión extranjera en primer término como motor del crecimiento por una parte, y el compromiso con los pequeños y medianos empresarios nacionales por el otro es una contradicción. Ni con un crédito irreal un abarrotero podrá competir con Wal Mart. Lo malo es que mucho más fácil desenmascarar las incongruencias de un discurso presidencial que aplaudirlo como los mismos robots que aplaudían los discuros priistas de antaño. Sin embargo nos encanta ser obedientes y patriotas. En vez de poner atención, aplaudimos.

Sea por Dios. En el nombre del padre, del hijo, y del espíritu escaso.


En otra parte del libro La personalidad neurótica de nuestro tiempo la famosa psicóloga explica:



"Los impulsos hostiles de varios tipos forman la principal fuente de la cual la ansiedad neurótica se desata… (En otra parte del libro explica: Hay hostilidad natural y hostilidad y ansiedad neuróticas. La primera es una respuesta natural con la que el individuo se defiende por ejemplo de una injusticia de los padres, famliares, etc… La segunda es producto de distintos cuadros psicológicos formados muchos de ellos en la niñez y reafirmados por la cultura en los cuales la persona se desarrolla, una hostilidad surgida por haber reprimido en uno o varios momentos una hostilidad natural evitando defenderse por miedo a perder el amor, comprensión, etc., de las personas ante las cuales debía defenderse por salud mental.

" Reprimir un impulso hostil natural significa "pretender" que todo está correcto, dejando de luchar cuando se debe luchar, o al menos cuando deseamos defendernos. De ahí, la primera consecuencia inevitable de tal represión es que genera en la persona un sentimiento de estar indefenso o, para ser más precisos, refuerza un sentimiento ya existente de estar indefenso. Si la hostilidad es reprimida cuando los intereses de la persona son realmente atacados, se vuelve posible para otros tomar ventaja de esa persona".

De ninguna manera veo saludable que se lleven las cosas al extremo de aventar curules y los legisaladores lleguen a los golpes para impedir que se autoafirme una política de crecimiento falaz. Tampoco que se tome a una ciudad para hacerla trinchera ante una serie de abusos que ya llevan décadas cometiéndose impunemente. Pero que a "los decentes" que apuestan por la obediencia y el patriotismo cuadrándose con las formas y los tiempos "legales" no les extrañe tampoco que haya un hervidero de hostilidad no resuelta. De la mala calidad de la derecha resulta la mala calidad de la izquierda y viceversa, cada vez nos queda más claro.